Fernando de Magallanes era un caballero portugués nacido hacia 1480 que había realizado con la armada portuguesa diversos viajes a las Indias, doblando el cabo de Buena Esperanza.Disgustado con su monarca porque consideraba que sus servicios no habían sido apreciados como se merecían, se trasladó a España para ofrecer al rey y Emperador la organización de una expedición por la ruta del oeste, rodeando por el sur el continente americano para llegar a las islas Molucas, asegurando que se encontraban en jurisdicción española.Consiguió del rey unas capitulaciones, firmadas el 22 de marzo de 1518, donde se le concedía a Magallanes y Falero (un amigo suyo astrónomo) los títulos de Adelantados y y Gobernadores de las tierras que descubriesen y el derecho exclusivo a navegar durante diez años por las rutas que ellos iban a emprender. También se comprometía la Corona a armar cinco barcos para la expedición.. Al cabo de un año estaban listas las naves. La dotación era de 257 hombres, llevando bastimentos y víveres para dos años. El astrónomo Ruy Falero declinó el cargo que el emperador le había dado por acompañar a Magallanes.El 8 de septiembre de 1519 salió la armada de sevilla. La flota tocó en la isla de Tenerife; pasó la línea equinoccial y se encontraba en la bahía de Río de Janeiro el 13 de diciembre. De ahí continuaron hacia el sur, bordeando la costa hasta llegar al Río de la Plata. Aquí empleó Magallanes varios días para inspeccionar dicha entrada. Siguió hacia el sur y llegó a la bahía de San Julián el 21 de marzo de 1520, en donde los grandes fríos le decidieron a invernar. Cuatro meses estuvieron en esta bahía. Aquí surgieron complicaciones con los capitanes de las naves porque Magallanes cambiaba de rumbo sin avisarles, siguieron con un motín y la destitución de los mismos.Se trasladan más al sur y re calan en la bahía de Santa Cruz y tres días después trasponen el cabo de las Vírgenes alcanzando el ansiado paso. Más de un mes emplea Magallanes en inspeccionar el canal, para lo cual dividió las naves con el fin de examinar los diversos canales que había en el estrecho. Por fin el 27 de noviembre de 1520 contemplan el Pacífico (fue denominado por ellos Pacífico, por la quietud de sus aguas), ya quedaban solamente tres naves.
La ruta que siguieron fue, primeramente, al norte para pasar entre la costa chilena y la isla de Juan Fernández, de ahí directamente al noroeste avistando un islote deshabitado de las islas Marquesas, atravesando el ecuador a los 153 grados L.W. para tocar en la isla de Guam, en Las Marianas en marzo de 1521.En Guam pudieron reponerse los enfermos y el día 16 de marzo ya estaban en Samar, una isla del archipiélago que llamaron de San Lázaro y que más tarde sería bautizado de las Filipinas.De Samar se fueron a la isla de Cebú donde se abastecieron de víveres y repararon las naves. Magallanes saltó a tierra en la cercana isla de Hactan para requerir por la fuerza al cacique que se sometiera a la voluntad del que mandaba en la isla de Cebú (el cual aceptó ser vasallo de Carlos V). Allí fue acosado por los nativos y muerto y junto a él ocho de sus hombres.
Al regresar a Cebú, los supervivientes eligen como sucesor de Magallanes a Duarte Barbosa, el cual aceptando una invitación del cacique de Cebú para asistir a un banquete, fue atacado por numerosos indios en la mitad del acto, que acabaron con los españoles.Quedaban menos hombres y tuvieron que quemar la nave Concepción, quedando tan solo la Trinidad y la Victoria. Fue elegido capitán de la Victoria, Juan Sebastián Elcano, que completaría el viaje.
Desde Cebú siguieron las dos naves tocando una serie de islas como la de Negros, Mindanao, la punta NW de Borneo y en 1521 llega a la isla de Tidore.. Allí recibieron ayuda de su jefe el sultán Almanzor, el cual reconoció el vasallaje del monarca español y prometió no hacer comercio con ningún otro europeo.En Tidore las naves se cargaron con clavo, una de las especias más apreciadas: la Trinidad con 1500 quintales y la Victoria con 700. La Trinidad a causa del excesivo peso comenzó a tener vías de agua, lo que les obligó a detenerse para repararla. Viendo que esta reparación habría de llevar mucho tiempo se convino que Espinosa se quedara con la Trinidad en Tidore y después regresara a España por la vía del este y que Elcano regresara por el oeste.
Elcano se dirigió primeramente a la isla de Timor y luego recorrió el Océano Índico lo más lejos posible de la costa africana para evitar el encuentro con los portugueses, así logró llegar s la isla de Santiago en Cabo Verde el día 13 de julio de 1522, en donde para no tener dificultades con los portugueses fingió venir de regreso del Nuevo Mundo y pudo abastecerse de los bastimentos que tanto necesitaba depués de 150 días.En Cabo Verde se dio cuenta Elcano de que sus diarios de navegación se encontraban atrasados en una fecha a la real del lugar de llegada, observándose por primera vez el fenómeno de que al dar la vuelta al mundo de este a oeste se pierde una fecha.Llega la Victoria a Sanlúcar el 6 de septiembre de 1522 y a Sevilla días después, con 18 hombres, en un viaje que duró tres años menos catorce días
(Mapa de la primera vuelta al mundo, isftic)
La penuria sufrida en la expedición
Frecuentemente quedó reducida nuestra alimentación a serrín de madera como única comida, pues hasta las ratas, tan repugnantes al hombre, llegaron a ser un manjar tan caro, que se pagaba cada una a medio ducado.
Mas esto no fue lo peor. Nuestra mayor desdicha era vernos atacados de una enfermedad por la cual las encías se hinchaban hasta el punto de sobrepasar los dientes, tanto de la mandíbula superior como de la inferior, y los atacados de ella no podían tomar ningún alimento.
F.A. Pigafetta, "Diario del primer viaje en torno al globo"
Firma de Elcano,wikimedia
Para ver si nuestros diarios eran exactos, preguntamos en tierra qué día era de la semana, y nos respondieron que jueves, lo cual nos sorprendió, porque según nuestros diarios estábamos a miércoles. No podíamos persuadirnos de que nos habíamos equivocado en un día, y yo menos que ninguno, porque sin interrupción y con mucho cuidado marqué en mi diario los días de la semana y la fecha del mes. Supimos pronto que no era erróneo nuestro cálculo, pues habiendo navegado siempre al oeste, siguiendo el curso del sol, al volver al mismo sitio teníamos que ganar veinticuatro horas sobre los que estuvieron quietos en un lugar: basta con reflexionar para convencerse ...
F.A. Pigafetta, "Diario del primer viaje en torno al globo"