Marchena era una de las tahas con mayor población. Los Reyes Católicos se la entregan en señorío a los señores de Maqueda, don Gutierre de Cárdenas y a doña Teresa Enríquez.
Después de la conversión de los mudéjares las mezquitas se consagran en iglesias.
Se reformaron los existentes o edificaron nuevos edificios y se
dotaron de ornamentos para el culto.
Eran iglesias muy sencillas, de una sola nave, con torre y la portada orientada al sur.
Las iglesias
parroquiales de la taha de Marchena a principios del siglo XVI.
Dolores
Segura del Pino







